top of page

La falta de apego temprano puede derivar en trastornos psiquiátricos severos.

  • Foto del escritor: Editorial Semana
    Editorial Semana
  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

Redacción EDITORIAL SEMANA


La psiquiatra María Eugenia Herrero destacó que el apego es clave para el desarrollo infantil. También advirtó que su ausencia en las primeras etapas de la vida o la falta de apego temprano puede derivar, en los casos más graves, en trastornos psiquiátricos severos. Entre otros, el trastorno límite de la personalidad


Además, explicó que, ante la falta de un apego adecuado, las manifestaciones psicopatológicas aparecerán pronto, pudiéndose diagnosticar antes del año de edad a través de problemas de sueño y alimentación, irritabilidad importante, llanto frecuente e incoercible. O, por el contrario, apatía y exceso de sueño.


“A medida que el niño crece, pueden aparecer desconfianza y miedo, dificultades en las relaciones interpersonales, así como inseguridad, baja autoestima y conductas agresivas de defensa”, indicó la experta durante su participación en ‘XXVII Ateneo de Bioética.


Por su parte, desde el punto de vista ético y jurídico, la ley establece con claridad que debe primar el interés superior del menor sobre cualquier otro interés legítimo concurrente, valorando al mismo tiempo los derechos fundamentales de las demás personas implicadas. Por todo ello, los expertos destacaron la necesidad de reforzar los sistemas de apoyo a la infancia y de integrar el conocimiento sobre el apego en las políticas públicas de protección.


En la jornada, peritos en neurociencia, psiquiatría, psicología y protección de menores han puesto el foco en cómo la ausencia de vínculos seguros está configurando una generación de adultos con mayor vulnerabilidad a las patologías mentales y a la exclusión social.


El profesor Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud, quien subrayó la importancia de abordar el apego no solo desde la evidencia científica, sino también desde la reflexión ética y social. Aseguró que “el apego no es solo una categoría psicológica, sino una realidad biológica con profundas implicaciones éticas. Cuando falla, se resiente no solo la vida emocional del niño, sino también su salud integral y, en consecuencia, nuestra responsabilidad social”.


Mientras, el catedrático emérito de Anatomía Humana y Neurociencia de la Universidad Autónoma de Madrid, Carlos Avendaño, indicó que el conocimiento del apego y sus trastornos está permitiendo, en primer lugar, entender mejor los mecanismos del desarrollo cerebral y de la conducta, así como los factores que más afectan a este desarrollo en etapas tempranas.


“Por otra parte, permite apreciar más claramente el daño duradero que la adversidad o el maltrato precoces pueden acarrear no solo al individuo que lo ha padecido sino a su descendencia. Muchas de las alteraciones neurales generadas son duraderas, y probablemente algunas pueden ser permanentes y quizá irreversibles. No obstante, el cerebro posee capacidades adaptativas compensatorias y vicariantes que, reclutadas y estimuladas adecuadamente mediante mejores estrategias preventivas y terapéuticas, pueden reorganizar o rescatar funciones y conductas distorsionadas o perdidas”, comentó Avendaño.

Comentarios


Dirección Física:

Calle Cristóbal Colón
Esquina Ponce de León #21
Caguas, PR, 00725

Dirección Postal:

PO Box 6537
Caguas PR 00726-6537

Teléfono:

E-mail:

Logo

© 2026 Editorial Semana, Inc. Puerto Rico

  • Facebook
  • Instagram
bottom of page