Vocación con Visión: Historias de Mujeres en la Medicina.
- Editorial Semana

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Redacción EDITORIAL SEMANA
Como parte de su compromiso continuo de proporcionar atención de excelencia a la comunidad, Puerto Rico Eye Institute (PREi) aborda una amplia gama de necesidades oftalmológicas con la misma calidad excepcional que les ha caracterizado a lo largo de los años. Para ello cuenta con un grupo de profesionales en la oftalmología, y distintas ramas de esa especialidad, como retinología, glaucoma, córnea, cataratas y ojo seco. Como parte de ese equipo, la doctora Frances Marrero Barrera, especialista en córnea y refroactivo y la doctora María G. Velázquez Lamela, especialista en glaucoma, comparten con nosotros los detalles y retos que representa su profesión, qué las motivó a ejercerla, y sus impresiones sobre el rol de la mujer en la medicina.
Ambas coincidieron en señalar a su familia como su inspiración a estudiar medicina y eventualmente especializarse en la oftalmología. La doctora Marrero recuerda que desde niña estuvo expuesta a la medicina ya que su padre es médico y su hermano pasó a ser médico también, y siempre sintió la motivación de ayudar a las personas en sus aflicciones. En sus inicios como estudiante le gustaban todos los campos de la medicina, pero como parte de las rotaciones que hizo para observar y asistir en distintas especialidades, quedó fascinada con la oftalmología, al ver que en el caso del ojo se puede ver todo directamente y de forma clara lo que está pasando en ese órgano. Además que le permite cambiar la vida del paciente al devolverle la capacidad de ver con claridad en solo unos minutos.
La doctora Velázquez Lamela también se expuso a lo que es salud desde temprana edad, asistiendo a su mamá en el cuidado de su hermano menor, que es diabético tipo 1. Luego, se interesó específicamente en la oftalmología cuando su papá sufrió un desprendimiento de la retina y pudo ser testigo de lo importante que es la salud visual para tener una buena calidad de vida, observar su tratamiento y proceso de recuperación y cómo gracias a la ayuda que recibió logró recuperar la visión. Mientras entrenaba en Estados Unidos, sentía la inquietud de regresar a Puerto Rico para ayudar a su pueblo. El hecho de que hubiera menos especialistas en glaucoma en la Isla le motivó a especializarse en el tratamiento de esa condición, que es muy difícil de manejar y en la que hay que crear mucha conciencia y tener ese trato cercano con el paciente para hacerle entender la importancia de seguir el tratamiento por el resto de la vida, ya que es una condición que puede dejarle ciego sin darle antes síntomas de aviso.
En su formación, ambas doctoras recuerdan cómo otras mujeres marcaron su camino profesional.
La doctora Marrero indicó que su oftalmóloga personal le orientó e inspiró mucho sobre la profesión y mencionó también como un personaje clave a una doctora que, mientras estudiaba medicina, le alentó a rotar en oftalmología.
La doctora Velázquez mencionó en primer lugar a su madre, quien siempre ha sido bien académica, bien dirigida hacia la educación. Fue ella quien le dio esa base para perseguir una carrera así de larga como lo es la medicina. De igual manera, le influyó la doctora Bhagat, quien la entrenó dentro de la oftalmología. Recordó cómo ella siendo madre, joven con hijas, trabajaba al máximo y se fajaba por sus pacientes y su familia, lo cual le inspiró a seguir por ese camino.
Para la doctora Marrero, ser mujer y líder en el área de la salud significa responsabilidad. Dijo estar consciente de que como mujer en la medicina representa a muchas otras que vienen por detrás, ya que el ser líder no es solo ocupar una posición sino inspirar a otros. Considera importante trabajar con ética, promover el respeto dentro de todo el equipo de salud y demostrar que la sensibilidad y la fortaleza pueden coexistir en el liderazgo.
Sobre este particular, la doctora Velázquez indica que para ella significa ser el ejemplo de las futuras generaciones. Al ser madre de dos niñas considera súper importante representar que se puede ser una profesional excelente y a su vez dar todo por su familia. Entiende que es esencial que otras niñas y mujeres jóvenes se vean representadas en la salud, en los campos quirúrgicos donde hay menos mujeres y más hombres siendo líderes y que por ser mujer no debería valorársele menos capaz como cirujana. Por eso cree que estar visible y que la puedan ver como una de las líderes en su campo es bien importante como mujer, para que las féminas se den el valor que se merecen.
El rol de la mujer en la medicina, según coinciden, ha evolucionado grandemente en los últimos años. La doctora Marrero señala que hoy día se ven cada vez más mujeres no solo en la práctica química sino liderando en los departamentos, desarrollando investigaciones y tomando decisiones importantes dentro del sistema de salud. Y aunque todavía quedan retos, la presencia y la voz de las mujeres en la medicina es cada vez mas fuerte, lo que ha enriquecido mucho la profesión. Apunta que hace 50 ó 60 años apenas un 10 por ciento de las mujeres se graduaban en la medicina, mientras que hoy día es casi el 50 por ciento, y de igual manera en la actualidad hay muchas más mujeres en roles importantes en la medicina.
Una de las fortalezas más grandes que entiende distingue a la mujer en la medicina es la capacidad de conectar con el paciente desde una perspectiva humana. Las mujeres en la medicina, según afirma, aportan una combinación de lo que es empatía, la atención al detalle y la comunicación. Y aunque muchos hombres también tienen mucha empatía y atención al detalle, en general la mujer, por naturaleza, tiende a ser mas empática y comunicativa, lo que considera fundamental para poder entender al paciente, escucharlo y que se siente escuchado. Confiesa que han llegado donde ella pacientes que le dicen que los médicos no le dan el tiempo y no están muy pendientes a cual es la queja real. Eso para ella es sumamente importante y algo que los pacientes dicen que aprecian mucho en ella, que los escucha y les explica las cosas con claridad para que puedan tomar decisiones adecuadas en cuanto a su salud.
La doctora Velázquez concurre que con el tiempo más y más mujeres se están desenvolviendo como profesionales en la medicina y cada vez las clases de medicina son un poco más balanceadas y hay más representación de mujeres como especialistas y como doctoras. Advierte, sin embargo, que todavía hay diferencias en distintos campos de la medicina y hay una brecha que cerrar en los campos más competitivos o más quirúrgicos, donde muchas veces las mujeres no están bien representadas ni se les valora como par.
En cuanto a las fortalezas que las mujeres aportan al cuidado de la salud, manifiesta que estas son más dadas y a veces más sacrificadas con sus pacientes porque se fijan en más detalles y están dispuestas a darlo todos por ellos. El ser cuidadoras por naturaleza de sus familias igual las hace ser tremendas cuidadoras de sus pacientes. En su caso personal, dice sentirse muy comprometida como especialista en glaucoma y fijarse en todos los detalles, de ver al paciente como un ser humano y no limitarse al problema que está tratando al momento, sino los otros problemas que pueda tener a su alrededor.
Asegura ser sumamente empática, que siente cada sufrimiento con sus pacientes, al extremo de que ha perdido más de una noche pensando en los casos más difíciles o complicados. Pero entiende que no puede perder de perspectiva que aunque como médico sabe la seriedad de la enfermedad que está pasando el paciente, este no necesariamente lo sabe pero lo está sufriendo en carne propia. Es por esto que siente la obligación de tener más compasión con sus pacientes, porque son los que van a tener que vivir con las secuelas que pueda traer su condición.
Para la doctora Marrero, la educación del paciente en la salud visual es fundamental, ya que muchos problemas visuales se pueden prevenir o tratar de forma mucho más efectiva cuando el paciente entiende su condición y la importancia del seguimiento. El entender la importancia de prevenir que su condición empeore promueve que tenga un mayor cumplimiento con el tratamiento y que siga acudiendo a sus citas de seguimiento, por lo que educar al paciente no solo mejora los resultados médicos sino que también ayuda a que las personas puedan cuidar mejor su propia salud.
La doctora Velázquez indica que como especialista en glaucoma considera esencial que las personas se realicen un examen anual con un oftalmólogo para detectar esta condición y que aquellos que la padezcan se eduquen sobre ella, que muchas veces no da ningún síntoma hasta que la persona pierde la vista de forma irreversible. El glaucoma le roba la vista de manera silenciosa al paciente y eso no lo corrige un espejuelo. Los tratamientos lo que buscan es prevenir la pérdida de visión y cuando se está tratando el que ya perdió la visión es imposible devolvérsela.
Como legado, a la doctora Marrero le gustaría ser recordada como un médico que no solo buscó la excelencia clínica sino que también trató a cada paciente con respeto, empatía y dedicación. Que siempre escuchó y siempre fue sumamente dedicada a sus pacientes. Asegura que si pudiera contribuir a mejorar la salud visual de sus pacientes y también inspirar a futuras generaciones de médicos sentiría que ha dejado un legado bastante significativo.
A la doctora Velázquez le gustaría dejar el legado de la conciencia sobre la enfermedad de glaucoma. Que cada vez más personas entiendan lo importante que es detectarla a tiempo y tratarla correctamente. También quiere dejarle a sus colegas y los demás oftalmólogos del país el mensaje de lo esencial que es manejar el glaucoma más temprano, lo que nos va a dar un país con menos ciegos. Que gracias a los cambios que habido en el campo de la oftalmología es posible intervenir mucho más temprano con el paciente de manera quirúrgica con técnicas mínimamente invasoras que ayudan que el control de glaucoma sea más y mas temprano y mejor controlado.

Para más información o para agendar una cita en Puerto Rico Eye Institute, puede llamar al (787) 641-3030. Las oficinas de Puerto Rico Eye Institute están ubicadas en Plaza Bairoa (Suite 245), PR 1, Avenida Sakura en Caguas y en Bayamón en el Metro Medical Center, 4to piso Torre A. También puede visitarnos en www.preyeinstitute.com.


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