Aumento de tasas accidentes cerebrovasculares pone de relieve ampliación desigualdades étnicas y socioeconómicas
- Editorial Semana

- hace 3 días
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Redacción EDITORIAL SEMANA
Un nuevo estudio presentado recientemente en la Conferencia de la Organización Europea de Accidentes Cerebrovasculares (ESOC) 2026 muestra que después de décadas de declive, la incidencia de accidentes cerebrovasculares está aumentando nuevamente. Impulsan la misma tasas más altas en algunas poblaciones de minorías étnicas y su concentración entre grupos socioeconómicamente desfavorecidos.
Estos hallazgos reflejan patrones más amplios observados en diversas poblaciones urbanas a nivel internacional. Ello apunta a ampliación de desigualdades en salud y destaca la necesidad urgente de mejorar la adopción de programas de riesgo cardiovascular en todos los grupos socioeconómicos y étnicos.
Este análisis de 30 años examinó cómo variaba el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular en diferentes grupos étnicos y socioeconómicos en una población de 333,000 personas en el sur de Londres; de las cuales 7,726 sufrieron un accidente cerebrovascular. Después de una disminución del 34% entre 1995–1999 y 2010–2014 (de 198 a 131 casos por cada 100,000 personas), el riesgo de accidente cerebrovascular aumentó en un 13% en 2020–2024.
Aunque las tendencias generales mejoraron inicialmente, el reciente aumento no se distribuyó de manera uniforme. En 2020–2024, la incidencia de accidente cerebrovascular fue más del doble en las poblaciones africanas negras (Tasa de incidencia [TIR] 2.31; IC del 95 %: 2.03-2,62) y caribeñas negras (TIR 2.00; IC del 95 %: 1.73-2.31) en comparación con la población blanca.
Las tasas se mantuvieron consistentemente más altas en estos grupos a lo largo del período de estudio, con la mayor incidencia observada entre aquellos que experimentaron privación socioeconómica.
En comparación con los participantes blancos, las poblaciones africanas negras y caribeñas negras tenían más probabilidades de tener presión arterial alta (47% y 29% más de prevalencia, respectivamente) y diabetes (92% y 123% más, respectivamente); lo que aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular. En particular, el 12 % de los pacientes africanos negros no tenían factores de riesgo diagnosticados antes del accidente cerebrovascular, en comparación con el 6.3 % de los pacientes blancos. Esto sugiere lagunas en la detección temprana.
Las desigualdades étnicas fueron mayores para la hemorragia intracerebral, un subtipo de accidente cerebrovascular grave y a menudo fatal. Las disparidades entre las poblaciones africanas negras, caribeñas negras y blancas fueron más pronunciadas que para otros subtipos de accidente cerebrovascular.
Por su parte, la investigadora principal, Dra. Camila Pantoja-Ruiz del King’s College de Londres, afirmó que estas desigualdades persistían incluso después de ajustar la gravedad clínica, el estado socioeconómico y otros factores clínicos.
Análisis adicionales encontraron que sobrevivientes negros de accidentes cerebrovasculares, en particular africanos negros, tenían menos probabilidades de recibir atención de seguimiento oportuna. Sobrevivientes africanos negros tenían un 34 % menos de probabilidades de seguimiento.
Además, se encontró que las poblaciones africanas negras experimentaron un accidente cerebrovascular alrededor de 10–12 años antes que las poblaciones blancas en promedio. Estos hallazgos ponen de relieve la necesidad de una prevención más temprana y de intervenciones específicas.


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