En camino otra estrella de Caguas
- Editorial Semana

- hace 2 días
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Por Jorge L. Pérez/Municipio de Caguas
Fotos Pepo Pereira/Municipio de Caguas
El colegio Notre Dame lleva años produciendo grandes voleibolistas en Caguas.
A la lista de figuras como la tristemente fenecida Pilar Victoriá y su hermana menor, Sofía, hay que agregarle ahora a Camelia Meléndez, quien fue la MVP de la reciente temporada de Copuvo con las Cangrejeras de Santurce, y a Karla Meléndez.
De 20 años de edad y 5’10” de estatura, la esquina viene de registrar una temporada de ensueño con el equipo del Saint Mary’s of the Woods College localizado en Terre Haute, Indiana, de la Rivers State Conference de la NAIA (el equivalente de la NCAA para los colegios más pequeños), donde fue escogida como la Jugadora Más Destacada de su conferencia.
Sus estadísticas fueron 398 ataques y 483 puntos en 36 partidos.
“El año pasado, como ‘sophomore’, me escogieron para el segundo equipo All Conference”, dijo, “pero este año estuve en el primero”.
Allí, ella estudia actualmente su tercer año en pos de un bachillerato en biología.
“Antes había estudiado en escuelas públicas y llegué a Notre Dame para noveno grado”, recordó, “para la época en que Sofía ya era senior”.
Ya Pilar estaba brillando en el exterior, “pero era una de mis jugadoras favoritas”, dijo.
“La conocí: era una buena persona”.
Antes de eso, cuando tenía entre 15 y 17 años, Karla estuvo con la famosa escuela de voleibol de las Criollitas, didigida por el exdirigente y ‘coach’ asistente de las Criollas de la liga superior.
“Y recuerdo que una vez Papo habló con las Criollas y permitieron que practicáramos con ellas”, recordó la jugadora radicada en Barrio Borinquen.
“Y siempre he sido fanática de las Criollas”, dijo. “Pero ahora, como estoy estudiando fuera, no puedo ir a los juegos: en todo el año pasado solo pude ir a un fogueo contra las Valencianas en la Roger (L. Mendoza)”.
Su relación con el voleibol comenzó a los siete años de edad en un club: Guaynabo Mamey Volleyball.
“Yo acompañaba a mi hermana Diaryliz, que estaba jugando allí, y enseguida me gustó el voleibol”, dijo.
Su hermana, ahora de 27 años, no siguió activa en ese deporte, pero, en ese sentido, Karla no tiene intención alguna de seguir sus pasos.
“Sí, algún día me gustaría jugar con las Criollas”, comentó finalmente.






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