Lidiar con diferencias familiares tras la pérdida.
- Editorial Semana

- hace 7 horas
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Redacción EDITORIAL SEMANA
El duelo o luto afecta a todas las personas de una manera o de otra; en algunas familias, el estrés de la pérdida puede aumentar las emociones. Lo que comienza con un pequeño desacuerdo puede terminar en un conflicto mayor. Las tensiones pueden surgir alrededor de decisiones como arreglos fúnebres, gastos de fin de vida o el tiempo de los servicios. En otras instancias, aumentan las disputas en torno a la herencia de los bienes del familiar difunto.
Los desacuerdos nunca han sido fáciles, especialmente cuando una familia llora la partida del ser amado. Aún así, hay maneras de aliviar la tensión y salvaguardar los lazos familiares. Algunas sugerencias para manejar conflictos familiares.
1-) Navegar con cuidado los desacuerdos familiares– Tras la perdida del padre, la madre o algún hermano o hermana o familiar, los conflictos pueden aumentar por varias razones. Las discusiones giran en torno a quién se hará cargo de los hijos(as), cómo podemos apoyar al (o a la) cónyuge sobreviviente o donde deben vivir los familiares que deben proveerles ayuda.
Cuando el padre o la madre fallecen, asuntos de la herencia y la propiedad avivan la tensión. Las familias con comunicación saludable pueden manejar esos retos adecuadamente, pero los conflictos pueden resurgir tras la pérdida. Es recomendable manejar cuidadosamente las conversaciones.
2-) Mantenga la calma y firmeza– Cuando las emociones están en su punto álgido, la claridad y la compostura hacen la gran diferencia. Comparta sus expectativas abierta y honestamente, pero con tono pausado. Su firmeza puede ayudar a mantener una buena conversación.
3-) Hable desde su experiencia– Use mensajes “yo” en vez de señalar. Por ejemplo, diga: “Me siento apenado” o “Me da mucha tristeza” en lugar de “Tú siempre...”. Esto ayuda a enfocarse en sus sentimientos, reduce la defensiva y evita que un pequeño desacuerdo se convierta en un conflicto a gran escala. 4-) Busque un punto en común– Trabajar unidos(as) para encontrar un punto medio puede aliviar la tensión y ayudar a la familia a moverse unida.
5-) Aléjese cuando aumentan las emociones– Está bien hacer una pausa, calmarse y organizar sus pensamientos puede prevenir que la tensiones aumenten. Un corto receso permite regresar con paciencia y una perspectiva más clara. 6-) Establezca fronteras saludables– Ello ayuda a ponerse de acuerdo antes de enfrascarse en fuertes conversaciones o discusiones. Guías simples como no gritar o llamar nombres pueden mantener las discusiones a nivel respetable. Si alguien no puede seguir las reglas,sería mejor mantenerse lejos hasta que pueda regresar. 7-) Dirija con empatía– Reconocer el dolor y mostrar compasión puede abrir las puertas a la sanidad. 8-) Considere un mediador natural– Un amigo(a) de confianza ajeno al conflicto o un mediador profesional que guíe la conversación calmada y objetivamente.


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