Amas de Llaves


El servicio de Amas De Llaves representa mucho más que una ayuda doméstica para quienes lo reciben. Este beneficio puede significar la diferencia entre permanecer en sus hogares con dignidad o enfrentar mayores dificultades para realizar sus actividades diarias y de cuido digno. Por eso, resulta preocupante que los que ofrecen esta cuido y los que lo reciben experimenten incertidumbre por la falta de renovación de un contrato.
Según se anunciara la Corporación de Servicios de Amas de Llaves (COSAL) aseguró que los servicios se darán, aunque la Junta de Supervisión Fiscal señaló que todavía no aprueba la renovación del contrato con el proveedor actual. Esta situación lo que demuestra es la falta de premura y diligencia de este servicio a una comunidad tan vulnerable donde beneficiarios y familiares merecen saber con certeza si recibirán la ayuda que necesitan.
Es comprensible que el gobierno deba cumplir con procesos administrativos, revisar contratos y cuidar el uso de fondos públicos. Sin embargo, esos procedimientos pueden convertirse en una razón para poner en riesgo servicios esenciales. Aunque la responsabilidad fiscal es importante no debe medirse en cifras porque en esta comunidad es imperativo el cuido por que estas situaciones para ellos se transforma en angustia, inseguridad y perdida de independencia para el adulto mayor y para los cuidadores, emociones no medibles para nadie.
Además de no contar con el servicio la carga económica recaería en las familias quienes tienen empleos y otras responsabilidades y no siempre cuentan con los recursos o el tiempo necesario para sustituir la asistencia que ofrece las amas de llaves. Por ello, cualquier decisión relacionada con el contrato debe considerar no solo el aspecto económico sino sus consecuencias humanas. Si existen controversias o dudas sobre los contratos deben de ser resueltos con inmediatez.
Puerto Rico necesita una administración pública que actúe con transparencia, planificación y sensibilidad y que los procesos finalicen a la brevedad posible sin dejar un vacío en la prestación de los servicios.
No basta con anunciar la restablecimiento de los servicios, falta asegurar la continuidad con extensión temporal evitando paralización de servicio varias alternativas deben de considerarse como: un contrato colaborativo con el proveedor o con otro que cumpla con los requisitos, crear un proceso de contratación anticipado para que haya suficiente tiempo ante de que expire el contrato vigente, un fondo de emergencia para servicio esenciales y que con esta partida presupuestaria daría estabilidad y continuidad cuando surjan retrasos administrativos o contractuales, supervisión y coordinación entre agencias para que tengan mecanismo de soluciones ante atrasos de otorgación de servicios y por último informar a los beneficiarios para que tengan conocimiento de posibles suspensiones del servicio y que puedan hacer los ajustes pertinentes.
La solución no puede llegar después de que el servicio haya sido interrumpido debe establecerse antes con planificación y responsabilidad.
La autora es senadora por San Juan,
Aguas Buenas y Guaynabo



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