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El mito del“Labor Day”

Foto del escritor: Editorial Semana
Editorial Semana
17 sept
3 min de lectura
Por: Juan Illich Hernández
Por: Juan Illich Hernández

A diferencia de lo que representa y conmemora el día 1ro de mayo para el entorno internacionalista trabajador organizado, El “Labor Day” proviene e inclusive defiende otros intereses sociopolíticos. Aunque en sí conlleven unos ideales ético- políticos, ambas fechas en términos prácticos, son dos acontecimientos históricos, que no solo difieren ideológicamente, sino que también, resultan inconexos. Tales efectos, son debido a que el día 1ro de mayo emergió ante una coyuntura opresiva ante la clase obrera socialista, plus radical feminista. Mientras, que el “Labor Day” o “Dia del Trabajador” se suscita como contracultura y contra respuesta a lo que es el 1ro de mayo.


Es en ese sentido del porqué el presidente Grover tomó la iniciativa de resignificar oportunista y populistamente el día 1ro de mayo acaecido en el emblemático Estado de Chicago durante el 1886 por el “Labor Day” a finales del siglo XIX (1896). De esta estratégica y sutil maniobra de intercambio de significados, costumbres e ideales sociopolíticos va técnicamente eliminando según el cuerpo socioeconómico bajo mando en los Estados Unidos el imparable caldeo de las “turbas” izquierdistas y a su vez socialistas, anarquistas, etc. que militaban en múltiples gremios obreros/as.  Dichos hechos sociales y culturales cobraron mayor visibilidad a finales de siglo XIX e inicios del XX en la ciudad de Nueva York. 


Queda claro, que el “alegado” Labor Day o Día del Trabajo estipulado por el yugo norteamericano nació como maniobra política para apremiar los unionados y sindicatos obreros que favorecieran los códigos ideológicos del régimen desarrollista colonial. Lo particular del presente dato, es que este nuevo rediseño “celebrado” en la primera semana del mes de septiembre tiende a ser uno festivo y remunerado para quienes rinden culto a ese sacrosanto credo americano. Quiérase decir, que, aunque, coexista una feroz resistencia y búsqueda del justo cambio social que necesitamos, el proyecto gubernamental intenta siempre sabotear los procesos de liberación. Y el mejor escenario criminalístico que tiende a teñirse para colorear al antojo de quien tiene acceso de hacer o deshacer las narrativas triunfalistas es el propio campo de la historia.


Así que, la cuestión de lo que hoy día conocemos como “Labor Day”, donde existe y reside básicamente es solamente en los Estados Unidos e incluso ciertos lugares coloniales, canadienses, etc. No obstante, con lo antes planteado, no estamos del todo invisibilizando, ni mucho menos desacreditando lo que han realizado esforzadamente múltiples movimientos sociales, solo buscamos concienciar que esos reclamos pueden ser aunados a los del internacionalista día de los trabajadores, 1ro de mayo. Además, el mero hecho de subdividir ese día ya trae consigo inconsistencias y contradicciones sobre la memoria colectiva lo cual desata un craso meollo acerca de cómo significar esa fecha. Es por ello, que para destruir a diestra y siniestra eventualidades de índole revolucionarias o reivindicativas como son para el pueblo esas gestas de lucha, se les prohíbe por completo el poder observar al detalle lo que sucedió.


En suma, considero, que a nivel general el conmemorativo y mítico “Labor Day” ha sido desarrollado con fines de exaltar la clase obrera norteamericana. Sin embargo, al adentrarnos a sus osamentas económico- políticas e históricas, hallamos, que su fabricación no del todo logró desbancar el verdadero semblante de la clase proletaria. Aún hoy solapando y celebrando este festivo día bajo contexto colonial, el propio invaluable capital cultural que continúa simbolizando e irradiando el 1ro de mayo prosigue estimulando a distintas organizaciones dentro y fuera del contexto norteamericano para salir a la calle a denunciar las injusticias sociales.      

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