top of page

Modernización de la arquitectura en Caguas (Parte II)

Foto del escritor: Editorial Semana
Editorial Semana
3 sept
3 min de lectura
Por: Juan Illich Hernández
Por: Juan Illich Hernández

Siguiendo el hilo conductor del pasado escrito, observamos, que todo parece indicar, que la época sociohistórica que hoy recorremos, no solo desbancó “aparentemente” a las estructuras, sino que también, las desplazó en un segundo plano dentro del desarrollo económico- político. Sin embargo, siendo totalmente objetivos con el ámbito de la planificación urbana y arquitectura teórico- prácticamente, estos continúan teniendo muchísima presencia, plus un valor sobre nuestro andamiaje sociocultural indiscutible. Tanto es así, que se ha comprobado a nivel sociohistórico cómo gracias a las estructuras, sean ya para representar una ideología y/o esfera de poder, sirven de ejército móvil para redistribuir mejor el omnipotente poder de esa institución, organización, cuerpo político, etc. a la vida psíquica de tal comunidad. 


Más allá de los conceptos del urbanismo y arquitectura, su acontecimiento despertó con mayor fuerza en la época premoderna. Es decir, que a partir del siglo XV y XVI fue donde técnicamente cobró un sólido e incluso ultrarrápido decurso el efecto de lo urbano en Occidente. A pesar de que las grandes e inimaginables edificaciones con estilos clásicos, neoclásicos, renacentistas, barroco, entre otros, debutaran muchísimo antes de Cristo, su recepción historiográfica despuntó en pleno renacentismo con fines de ilustrar asombro, ostentosidad, y “pureza”.  


En efecto, Caguas al igual, que la gran parte de las otras municipalidades que emergieron entre los interines del 1775-1780 máxime 1800, heredaron un diseño arquitectónico de corte neoclásico. Cabe agregar, que dicho estilo geoespacial se caracteriza, por perfilar el orden de las fachadas tipo geométrico lo cual contrarresta el sobrecargado impacto que recurría el barroco en los pasados siglos. Quiérase decir, que la máxima de la presente forma es la de exaltar la distribución de los espacios vía geométricamente. De ahí el porqué más tarde iniciaría el despliegue feroz del art-deco como método alterno de la rememoración y derrame extraterritorial de la modernidad durante el siglo XX. 


Retomando el caso particular de Caguas, recordemos que, dependiendo del contexto social y la proximidad de las estructuras al propio cerco del casco urbano, la influencia omnisciente de los poderes bajo comando se torna psicológicamente aún más abrumadora. Aunque estos destellos no del todo logren ejecutarse conscientemente, el inconsciente colectivo como bien nos diría el psicoanalista Carlos Gustavo Jung (1930) filtra esos disparadores y contra efectos que generan psicoemocionalmente las estructuras sobre nosotros. Esa traducción que podría analizarse y reflexionarse de manera conductual adviene precisamente del imparable flujo social, el cual varía de acuerdo a las circunstancias del momento histórico-cultural. Y es en los propios entornos urbanos, periurbanos e incluso metropolitanos, que más se irradian cargas eléctricas llenas de traumas, memorias históricas, mitos urbanos, imágenes representativas, entre otros factores que avasallen a los individuos/as. A este peculiar fenómeno y hecho social que solemos atravesar inconscientemente, Carlos Gustavo Jung (1930) lo define como los arquetipos, cosa que entre compartimientos, sea mental como espiritualmente son descritos como dibujos o simbologías oníricas que acarreamos trans-históricamente.    


Por tal razón, siempre es crucial plantearse ¿Por qué las estructuras de alguna forma directa e indirectamente alteran nuestro estado anímico? Tomando a Caguas como referencia central, el mejor escenario que detallaría con creces las vivas representaciones de los edificios históricos son en el mismo perímetro de la icónica Plaza Palmer. Tales obras como “La Catedral Dulce Nombre de Jesús”, Antigua y Nueva Alcaldía, La Logia Masónica, El Edificio “La Democracia”, Antiguo Teatro Alcazar, entre otros que se me escapen.


Cada una de las puntualizadas obras representan simbólica e imaginariamente el ensordecedor efecto del poder estético… (Continuará) 

Comentarios


bottom of page